EL REY DEL FINAL DE VERANO: EL TOMATE

Aunque ahora hay tomates todo el año, que la verdad la mitad no saben a nada, es al final del verano durante el mes de septiembre cuando encontramos los mejores en el mercado.  Por suerte se encuentran incluso de huertas locales, o pequeños productores que han sacado especies nuevas que solo se dan en temporada, lejos de los cultivos masivos de invernaderos.

Ahora están en su plena madurez, llenos de beta carotenos, el precursor de la vitamina A , la gran aliada que nos ayuda a preparar el organismo frente al frío que se avecina, aumentando la inmunidad del sistema respiratorio para no caer al primer virus que se acerque. Aunque ya he dicho que no me gustaba nada el gazpacho, hoy debo decir que en el mes de agosto me dieron uno al que también llamaban gazpacho pero no estaba triturado y que me pareció delicioso, no llevaba cebolla, solo tomate, pepino y pimento verde, todo picado, pequeño, con sal,  aceite y agua fría, sin vinagre ni pan. Me sentó muy bien, cosa que otras veces no suele ocurrirme, y no sé porque será.

Así estaba el Mercado de la Paz hoy, hasta cinco variedades de tomates distintos.

IMG-20130923-00123Pero ahora quiero hablar de un compuesto del tomate que lo convierte en un alimento anti cáncer de primera,  y es el licopeno, que es un pigmento responsable del color rojo característico del tomate, que se ha demostrado científicamente que actúa contra el cáncer de próstata, previniéndolo, de hecho en los países donde se consume habitualmente mucho  tomate (como México, Italia y España), tienen menos indecencia de este tipo de cáncer que en  el resto del mundo. Pero además y lo que es mejor tiene incluso un poder curativo, esa acción, se aumenta cuando el tomate se calienta en un medio graso como es el aceite de oliva, vamos la salsa de tomate de toda la vida. Ahora es el momento de prepararla en casa y guardarla en botes para el invierno, es el momento de hacer pisto, crema de tomate… nuestros hombres nos lo agradecerán.

Traigo hoy una nueva receta, que he aprendido en Cataluña, y es una crema de tomate hecha al  horno, más fácil y limpio imposible. Se pone una bandeja de horno llena de tomates muy maduros, una o dos cebollas, sal, orégano, y tres o cuatro cucharadas de aceite de oliva, se mete al horno fuerte  durante una hora o hasta que esté todo dorado:

IMG-20130920-00107Cuando se enfríe un poco, se vuelca en el chino y se mete a la minipimer, si está un poco densa se puede añadir un poco de caldo de pollo o vegetal, y ya está. Es buenísima y solo sabe a: tomate

 

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